El movimiento: “Yo puedo reparar lo que compré y es mi derecho”

Cuando compramos un producto es extremadamente raro que podamos conseguir todos los repuestos provistos por el fabricante. Que estos tengan un número de parte asociado que permita solicitarla como repuesto, y que pueda ser identificada y remplazada siguiendo un manual de mantenimiento o reparación. Esta situación, nos lleva a ser dependientes de tener que comprar un nuevo producto de reemplazo pasado el período de garantía, o que el servicio de reparación sea más costoso que comprar uno nuevo. No hay mucho espacio hacia una filosofía de la reparación o mantenimiento. Pudiendo utilizar un modelo de producto por un tiempo prudente de manera que podamos inclusive seguir usando los servicios asociados al mismo aunque haya nuevas versiones o prestaciones mientras las existentes sean óptimas para nuestra aplicación.

Una de las técnicas de determinados fabricantes, que dificulta las reparaciones, es la utilización de determinados tipos de tornillos o diseños que hacen que al desarmarlos sea casi imposible no dañar el dispositivo. Lo cual convierte a la reparación, en muchos casos,  en una misión casi imposible.

En Europa la Asociación del Derecho a Reparar, cuyo sitio web es: https://repair.eu/es/, nuclea a diferentes agrupaciones, organizaciones, consultoras e instituciones académicas de este continente, ha logrado que el próximo año la Unión Europea promulgue la primer versión de ley del “derecho a reparar”. Esta obligará a los fabricantes a tomar medidas relacionadas con ofrecer repuestos con números de parte y manuales de reparación. Esto obligaría que los fabricantes no puedan negarse a ofrecer un repuesto determinado solicitado por un técnico.

Por ahora la ley solo podrá ser aplicada a los electrodomésticos comunes; lavadoras, lavavajillas, frigoríficos y aparatos de iluminación, no así por ejemplo para teléfonos inteligentes.

Hay que volver al concepto: “Si se daña, se repara”. Un concepto que era común generaciones más atrás. Sin mencionar más, ayer, conseguí el repuesto de la heladera que había comenzado a fallar, y con unos videos la pude reparar. Como si fuera poco, comenzó a malograrse el teclado de esta notebook en la que estoy escribiendo. Busque el repuesto del teclado y con mucha delicadeza pude reparar esta notebook. Es una Lenovo B50-80, me ha traído varios problemas, desde la fuente hasta, la ficha de energía y ahora el teclado. Afortunadamente la he podido ir reparando.

Algo que también es muy importante es que los servicios de reparaciones generan trabajo y servicios locales. Inclusive en pequeñas localidades.

En E.E.U.U también hay una asociación: “The Repair Association” cuyo sitio de internet es: https://www.repair.org/ . Su lema es:

Tenemos derecho a reparar todo lo que poseemos
Lo compraste, deberías poseerlo. Período. Debe tener derecho a usarlo, modificarlo y repararlo donde, cuando y como quiera.
Luchamos por tu derecho a arreglar.

La asociación invita a unirse a particulares y empresas a una red de 400 empresas para luchar en evitar que las compañías puedan hacer que cierren las pequeñas empresas y emprendimientos de talleres de reparación.

Empresas como Apple, Toyota y John Deere y otros manifiestan que el permitir que terceros rompan la cobertura de dispositivos de los consumidores facilita las tareas a los piratas informáticos y falsificadores de productos.

En el 2012, en E.E.U.U, el primer estado en promulgar una ley del derecho a reparar por parte del propietario de vehículos motorizados. Obligó a los fabricantes de automóviles a dar información cierta que permitiera a los dueños reparar sus vehículos. Aunque se trata de una ley estatal, todos los fabricantes asintieron a brindar la información a todos los consumidores en los 50 estados. Esta iniciativa motivó en el 2013 una coalición por el derecho a reparar de productos digitales, para tener los mismos derechos en teléfonos, computadoras y otros productos electrónicos de consumo.

Recuerdo que ya en el 2005 en Estados Unidos, existían fabricantes de electrónica que fabricaban sistemas de control como PLCs utilizando componentes en encapsulado DIP y en general estándares para que estos pudieran ser reparados rápida y fácilmente por los usuarios. Pero eran casos especiales, y por su costo, era difícil a estas empresas competir con otros productos.

Esperemos que en todas las regiones surjan movimientos como este. Que no sea consecuencia de cambios en las economías hegemónicas, sino de derechos según las necesidades y costumbres de cada región.


Fuentes:

https://eldefinido.cl/actualidad/mundo/11092/Por-que-comprar-si-lo-podemos-arreglar-Nueva-normativa-europea-aboga-por-el-derecho-a-reparar-electrodomesticos/
https://www.elespanol.com/omicrono/hardware/20191001/derecho-reparar-llega-europa-electrodomesticos/433456867_0.html
https://www.muycomputer.com/2020/03/12/derecho-a-reparar-europa/

Gustavo Reimondo
Acerca de Gustavo Reimondo 82 Artículos
Coordinador de Tecnología Humanizada. Coordinador del proyecto Realidad Empoderada. Un proyecto de realidad virtual para la concientización en una praxis solidaria. Miembro del grupo: "La familia de la calle", organización conformada por personas indigentes y no indigentes en una relación igualitaria. Coordinador de proyectos de Infraestructura Física de Telecomunicaciones. Experto en Robótica, Instrumentación & Control, IoT, Sensórica y sistemas microcontrolados.

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