Actuar con honestidad, transparencia y responsabilidad, se supone que son los principales valores que se ejercen dentro de una ética de mercado, pero esto no se hace solo por obtener un beneficio económico, sino que, la ética de mercado se ejecuta considerando las implicaciones sociales y ambientales de las acciones que existen detrás de las empresas.
¿Pero qué ocurre cuando estos valores dejan de ser guías para el comportamiento empresarial y profesional en el ámbito de los negocios? Para dar respuesta a esta pregunta, indaguemos un poco sobre lo que sucedió con “Meta Platforms Inc.” y su posición dominante en el mercado de aplicaciones de comunicación para consumidores en Italia, Roma.
Las investigaciones por parte de La Autoridad de Competencia Italiana reconocieron que, “a partir de marzo de 2025, Meta, decidió preinstalar su servicio de inteligencia artificial: Meta AI.”[1] Lo cual, para la competencia en el mercado de aplicaciones de comunicación, significó un gran problema, ya que la introducción de esta inteligencia artificial propicia, en primer lugar, la imposición del uso de chatbots para los usuarios, además de eso, encierra a estos mismos en una dependencia sobre el funcionamiento de Meta AI. En segundo lugar, y lo que causó un mayor conflicto, es que “Meta parece capaz de canalizar su base de clientes hacia el mercado emergente, no a través de una competencia basada en el mérito, sino “imponiendo” la disponibilidad de los dos servicios distintos a los usuarios, lo que podría perjudicar a los competidores.” [2]
Acerca de esta noticia podemos especular demasiado, pero rescatemos algunos puntos importantes que servirán como hilo conductor de esta crítica. Primero, Meta al “imponer” esta función, violó uno de los principales valores para una ética en el mercado, es decir, la transparencia con los usuarios e incluso con los competidores en el mercado de apps de comunicación. Esto debido a que en ningún momento se dio una advertencia sobre la integración de Meta AI para brindar un “mejor” funcionamiento en WhatsApp.
Consecuencia de ello, podemos pensar que en realidad lo que pretende Meta Platforms Inc. No es otra cosa que la monopolización dentro de este mercado, ignorando por completo la “libre competencia” por parte de las empresas. La manera en la que Meta usa y pretende usar la inteligencia artificial, responde a un uso irresponsable de esta misma. Ya que, al condicionar, muestra cómo el poder de mercado puede sustituir la transparencia y la responsabilidad por prácticas que responden a la monopolización de este, de ello se sigue que exista una limitación en la competencia y subordinación de los usuarios ante esta app.
El riesgo de ello es que cuando de una empresa surge un monopolio, limita no solo la competencia, sino también la pluralidad de voces y narrativas dentro del espacio digital. Ahora, que en nuestra vida cotidiana las redes sociales tienen un papel importante, debemos tener cuidado con los discursos que se repiten y ejecutan dentro de estas aplicaciones.
Por ello, es que, en estos medios, son el lugar en donde notamos la mayor cantidad de indiferencia ante los problemas que viven aquellas personas oprimidas, pues también dentro de las redes sociales, son desplazadas e ignoradas. Es decir, los algoritmos priorizan ciertos discursos y marginan otros, lo vemos cuando ciertos temas desaparecen del feed o cuando se silencian luchas sociales.
Es deber nuestro el ser críticos ante estos discursos e incluso, ser capaces de luchar en contra de ellos. Porque cuando el mercado no responde a una ética, el poder, la represión y el repudio a las minorías, toma el control dentro de estas aplicaciones de comunicación. El objetivo de quienes manejan estas instituciones de mercado es la censura, pero el nuestro, como usuarios y como seres humanos, es empoderar a aquellos que son segregados dentro de estos discursos.
Fuentes:
https://en.agcm.it/en/media/press-releases/2025/7/A576
[1] Cfr. https://en.agcm.it/en/media/press-releases/2025/7/A576
[2] Idem.



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