La tía Maruja se queda sin trabajo. Análisis crítico a la automación en la limpieza. (Primera parte)

Un análisis de la problemática de la automación desde una praxis social inclusiva.

Esta nota se la dedico a mi tía Maruja que me cuidaba de pequeño y que toda su vida se dedicó a servir a una familia. Este título, que parece jocoso, no deja de preocupar ante el avance de la robótica y la inteligencia artificial en la limpieza de comercios de locales y viviendas. Hoy día hay productos elaborados que limpian el piso tanto a nivel domiciliario como comercial o industrial. Algunos relativamente sencillos y otros extremadamente sofisticados capaces no solo de limpiar sino que también de ordenar o asistir a personas. Es comprensible que la sustitución en la actualidad no es directa, sin embargo disminuye las cargas horarias de trabajo y la dedicación. Es decir un inminente reemplazo gradual.

Comenzaremos en esta primera parte desarrollando la problemática social para luego avanzar en el próximo artículo sobre los aspectos tecnológicos.

Siempre encontraremos la respuesta fundada en la comodidad de las conciencias tecnocráticas de que la tecnología generará nuevos puestos de trabajo. Analizaremos esta afirmación más adelante, una vez que hayamos avanzado en una reflexión basada en una praxis social. Es decir desde una visión que tenga como centralidad la realidad de los sectores marginados desde una relación empática. Es decir, próxima y con una especie de reciprocidad de necesidades fundamentadas en el afecto mutuo. Por que recién allí, cuando podemos percibir al otro, al desplazado y marginado como a un hermano, nuestro centro o eje de percepción de la realidad cambiará. Mientras tanto este estará fijo e inmóvil sujeto a nuestras relaciones de intereses en común. Es decir como podríamos decir vulgarmente por nuestras propias gafas.

Las personas que vivimos de la tecnología, lo hagamos voluntariamente o no, tendemos a justificar el uso de la misma, así como así. Muchas veces aunque las consecuencias de esta sean dudosas, tendemos a defenderla y a buscar respuestas fundamentalistas o muchas veces dogmáticas. Replicamos lobbys corporativos en pos de garantizar nuestros supuestos beneficios, aunque estos al final se vean desvirtuados o disminuidos notablemente por estas. En la actualidad, muchos modelos creados para generar una supuesta libertad o distribución terminan generando una concentración selectiva y una disminución del valor del trabajo o los productos físicos.

¿Cuáles o que son las relaciones de intereses comunes?

Heredado del patronazgo y el patriarcado, en la vida, nos esmeramos por sobrevivir generando grupos de personas  aliadas por intereses o conveniencias compartidas. Muchas veces estas conveniencias se producen en relaciones que comprenden diferentes campos de su existencia. Sin embargo todas ellas, a cada integrante del grupo le permiten mantener su estatus quo y seguridad en la vida. Cualquier cosa extraña que sea considerada una desestabilización a dicha comunidad de conveniencias, será automáticamente expulsada o negada. Se crean escusas, mitos, relatos y hasta muletillas que lo justifiquen y que no permiten llevar a la persona a cuestionar dicha supuesta comodidad y seguridad establecida. Generalmente se atenta a cualquier análisis global o sistémico que pretenda desligar aquellos razonamientos que se encuentren sostenidos por fundamentos convenientes y parciales. Siempre predominará una supuesta garantía sobre los beneficios de pertenecer a un grupo o sector. Por dicho motivo las personas, también inconscientemente buscan “no contaminarse” con otros sectores desfavorecidos y que su propia existencia pueda interpelar sus conciencias.

Toda apreciación desde un núcleo que no se interrelaciona con los sectores marginados, no puede ser tomada como cierta, porque se ve política y socialmente condicionada por su grupo de interés. El único camino es la deconstrucción personal y colectiva de las respuestas y certezas presentes en el grupo por medio de una relación de amor fraterno con aquellos que no son parte. Que no son de ese grupo de pertenecía y carecen de los beneficios acumulados por este. Debe haber una opción por los pobres y marginados. No como un hecho racional, sino como racional y afectivo.

Para comprender mejor a lo que me estoy refiriendo relataré la historia de una madre del grupo a que pertenezco y acompaño de familias en situación de calle. Generalmente llamadas en lenguaje anglófono como: homeless. Con quienes podemos decir como que tenemos una relación del tipo de “familia ensamblada”.

Mi amiga es cuarta generación de calle. En el momento de ocurrir los hechos que relataré tenía tres hijas, un niño de 2 a 3 años y un bebé de unos pocos meses. Su esposo tiene cierta problemática que no es necesaria mencionarla, pero sirve conocerlo para el análisis. Vivían en un hotel familiar gracias a un subsidio habitacional dado por el gobierno.

Hace un tiempo que con ella estábamos dialogando y por decirlo de alguna manera trabajando para que pueda acceder a un trabajo teniendo en cuenta que no posee culminados sus estudios primarios. Una ONG le consiguió un trabajo de limpieza en un colegio primario privado. Dado que parte del personal docente participaba de actividades que la ONG realizaba proveyendo comida y ropa a personas en situación de calle, la conocían a ella.

Esta narrativa nos permitirá conocer cómo pese a que las personas pueden tener una acción caricativa o social, o directamente no tenerlas, si no logran relacionarse de manera tal que su vida se entremezcle, se haga cotidiana, genere relaciones afectivas, donde el dolor y las necesidades “del otro” se abracen con las propias, no logran tener una apreciación de la realidad. De esta manera, toda construcción o reflexión no será más que simple ideología.

Para poder ser críticos hacia este mundo donde se necesita acceder a un trabajo manual y/o físico  como un todo para poder progresar y subsistir, tenemos que haber estado o estar inmersos en dicha realidad. Sentirla como propia. Desde el antiguo Helenismo, los grandes filósofos dieron un valor desmesuradamente conveniente al mundo de las ideas o el intelecto sobre el trabajo físico. La tierra  de los trabajadores, aquella de las necesidades, se desvaloriza y deprecia junto con el trabajo manual.

Sigo con mi relato… Cuando la persona que dirige la ONG que hizo de nexo entre ella y la directora (socia comercial) de la institución privada, esta le dijo a mi amiga: – No le pidás mucho a la directora del colegio porque tiene una hija de 15 años que le pide mucho -. ¿Qué gran consejo, no?, pareciera que solo se deben tener en cuenta las necesidades de unos y de otros no. Acaso necesidades de mi amiga y sus hijos no eran considerables. ¿Qué nos lleva a segarnos en la cotidianidad del otro?. Recuerdo lo humillada y desvalorada que se encontraba mi amiga con lo que le habían dicho.

Comenzó a trabajar, de manera informal. Pasado un tiempo, su bebé tuvo un episodio de fiebre. Quedo internado en el hospital. En Argentina, la salud es pública y universal. Tenemos esa gran virtud de poder contar con estos principios como así también el de la educación pública. Obviamente, es un sistema con sus falencias y aciertos. Dado que se trataba de un bebé la madre fué internada con él, para poder cuidarlo y darle “la teta”. Yo fui a asistirle, en algunas necesidades básicas y a estar presente.  Mi amiga me pidió que me comunicara con el colegio para avisarle que no iba a poder concurrir.

Los derechos de la mujer son muy claros en cuanto a la maternidad y su salud, pero parece ser que cuando esta es una persona de bajos recursos y posibilidades, ello implica que debería ser reusados y priorizarse la autoexplotación y supuesto progreso laboral asociado al mismo. Hago referencia a la mujer dado que el caso que relato está asociado a ello.

De la ONG, quienes supuestamente deberían comprender la situación, le llamaban diciéndole que: “tenía que ir a trabajar”.

La idiosincrasia de quienes pueden ayudar en muchos casos es: “te hacemos el favor de darte trabajo”, donde se tiene que estar agradecido por ello. Es decir los sectores pobres o marginados, no pueden tener una relación igualitaria en la concepción del trabajo, como en un intercambio entre iguales.

Para muchos ofrecer un trabajo a una persona marginada o pobre es hacerle un favor. No un intercambio igualitario.

Pasados uno o dos meses, estando yo de viaje, la mamá comenzó a escupir sangre. Fue al hospital y el médico que le atendió le preguntó donde trabajaba y le explicó y dio una orden para que no concurriera a trabajar. Ella con su experiencia anterior de ser acosada para que trabajara aunque no correspondía y no podía, se vio avergonzada por la situación. Avisó al colegio por medio de mensaje de texto. Este tipo de situaciones, es propio de una sociedad conformada por capas sociales, las de los que son y los que no son. Una relación propia de ella o típica a la de las demás personas que se encuentran marginadas. Fuera de la sociedad. También es común la idiosincrasia donde las personas pudientes, que pueden ser (siguiendo en el concepto del ser y no ser), consideren que las personas necesitadas deben autoexplotarse y trabajar bajo cualquier situación aunque no corresponda. En la misma “ideología” que considera que deben progresar dando un salto que pareciera ser místico, no basado en un proceso personal de posibilidades, hacía un trabajo más intelectual o profesional. Una continúa falta de posibilidades, una marcada diferencia en la valorización de la cultura propia, una sociedad que solo espera que el sufrido (quebrado por dentro) salte las vallas que esta misma les pone, es lo que se impone y gobierna la desigualdad. Se niega toda realidad que busque una aproximación a los marginados y una transformación social con posibilidades para todos. Quien no puede llegar a una meta, queda excluido. En esta realidad social, basada en el merito, si no podes pasar un obstáculo impuesto, sino venís a la supuesta e impuesta solución quedas fuera e invisible. Porque lo que está fuera de dicha muralla, de dichos obstáculos no se ven, no se oyen, y son silenciados. Estas palabras que podrían pensarse como prácticamente incorrectas están basadas en una praxis solidaria, es decir en una teoría que se ajusta con la realidad social in situ.

Volviendo al relato, mi amiga, me pidió que al retornar de mi viaje, le acompañara al colegio a hablar con sus empleadores. Como la fecha de su orden medica coincidía con la de mi regreso, le propuse acompañarla hasta la puerta de la institución pero que ella hablara. Así fue, y así fue también como la despidieron. De allí en más se volvió algo muy difícil que ella accediera a tratar de buscar un trabajo. Su historia representa la situación social de muchos y muchas. Pero, los tecnócratas, pensamos que seguramente se solucionará poniendo algún tipo de denuncia por internet, donde unos pocos tengan los medios para llegar a una resultado satisfactorio. En una existencia, donde a las personas hasta le es difícil mantener su identidad digital y de los sistemas de comunicación debido a su pobreza y continuo esfuerzo por la subsistencia.

¿Qué quiero demostrar con este relato?

Afirmar que existen dogmas sociales implantados por el mercado y su propaganda que por medio de su doctrina idealizan una supuesta solución creando un vacío de posibilidades laborales que permitan ascender a los sectores más relegados a un trabajo calificado. Se niega toda relación sistémica, entre diferentes factores como ser las necesidades, sustentabilidad social y económica para el progreso,  procesos educativos, etc… Así también toda proyección problemática sobre el futuro, de la progresión o camino en un retroceso donde cada vez más unos pocos tienen posibilidades y/o que requieren de tener determinadas cualidades para  ser y poder existir o subsistir.

Para comprender mejor cómo funciona la construcción del mercado, y la utilización de proclamas, reglas o dogmas podemos citar a Erich Fromm del libro. “El miedo a la libertad” capítulo: “La libertad como problema psicológico”:

“La propaganda moderna, en un amplio sector, es muy distinta; no se dirige a la razón sino a la emoción; como todas las formas de sugestión hipnótica, procura influir  emocionalmente sobre los sujetos, para someterlos luego también desde el punto de vista intelectual.”

A través de conceptos como la “evolución tecnológica” y la “supervivencia en este mundo tecnocrático” se juega con la sensación que todo aumento en la complejidad de los sistemas y suplantación de trabajos considerados impuros ( o de baja carga intelectual desde una visión dualista del trabajo) generan beneficios y avances en la sociedad. Claro está, solo basado en las emocionalidades personales de sentirse incluidos en una supremacía o en un cambio que garantiza su exclusiva sobrevivencia sobre las personas que por decisión o  realidad social e histórica no acceden a ser parte de ese círculo de conveniencias.

Para muchos el trabajo manual o asociado a actividades asociadas a lo físico o material es indigno y de poco valor. Considerándose sustituibles o sin importancia, muchas veces tercerizado por empresas que ejercen una relación laboral precaria.

El ejemplo que he dado sobre la lamentable historia de mi amiga en su interés en capitalizar su primer trabajo no busca tomar el relato como un único reflejo de al realidad, sino poner en evidencia algunos de los pensamientos existentes en la sociedad. Finalmente ese tipo de discernimiento termina gobernando la conciencia de la sociedad permitiéndole deshumanizarse.

En el próximo artículo terminaremos de analizar más dogmas y falacias que son utilizadas por el mercado y la optimización y eficiencia en la limpieza por medio de la sustitución de los trabajos realizados por humanos. Hay que tener presente que aquellos que no logran incluirse en el sistema terminan fuera del mismo hasta gradualmente desaparecer.

Lee la segunda parte de esta nota.

Gustavo Reimondo
Acerca de Gustavo Reimondo 77 Artículos
Coordinador de Tecnología Humanizada. Coordinador del proyecto Realidad Empoderada. Un proyecto de realidad virtual para la concientización en una praxis solidaria. Miembro del grupo: "La familia de la calle", organización conformada por personas indigentes y no indigentes en una relación igualitaria. Coordinador de proyectos de Infraestructura Física de Telecomunicaciones. Experto en Robótica, Instrumentación & Control, IoT, Sensórica y sistemas microcontrolados.

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