Arte & Tapa con Mariana Amaya : «La calle también grita»

La calle tiene voz

Soy Mariana Amaya, artista urbana de Bogotá. Desde el año 2010 he trabajado en procesos artísticos y sociales con niños, jóvenes y mujeres en condición de trabajo sexual, tanto en mi ciudad como en otros territorios del país. Mi camino en el arte no empezó solo como una búsqueda estética, sino como una necesidad de expresar, sanar y acompañar.

Vivo en una ciudad donde la violencia contra la mujer es una realidad constante. Y esa violencia no se limita a las calles. También se esconde detrás de pantallas. El acoso en redes sociales se ha convertido en otra forma de agresión cotidiana: mensajes que intimidan, comentarios que sexualizan, ataques que intentan desacreditar y silenciar. Las redes, que deberían ser espacios de encuentro, muchas veces se convierten en escenarios de violencia simbólica.

He escuchado historias, he acompañado procesos y he sentido de cerca la rabia, el miedo y la resistencia que atraviesan muchas mujeres. Por eso mi obra no es decorativa, es una postura. Es una forma de decir que no estamos dispuestas a seguir callando.

Pinto mujeres porque en cada una hay una historia que merece ser contada. Las pinto gritando, fuertes, vulnerables, conscientes. Las pinto con cicatrices visibles porque las cicatrices también hablan de supervivencia. No me interesa mostrar víctimas, me interesa mostrar dignidad, resistencia y memoria. En cada rostro hay algo de las mujeres que he conocido y también algo de mí.

Paralelamente, he trabajado en procesos ambientales enfocados en el cuidado y la defensa de los Cerros Orientales de Bogotá, entendiendo que el territorio también es un cuerpo que necesita protección. Para mí, la lucha social y la conciencia ambiental están profundamente conectadas: así como defendemos la dignidad de las mujeres, también debemos defender los espacios naturales que sostienen nuestra vida.

El muro para mí es un espacio de memoria y confrontación. Es el lugar donde lo que muchos prefieren ignorar se vuelve visible. Creo profundamente en el poder del arte urbano para abrir conversaciones incómodas, cuestionar realidades y sembrar conciencia.

Mi trabajo no busca lástima, busca despertar.

No busca adornar la ciudad, busca interpelarla.

Porque mientras exista violencia, habrá muros que hablen.

Y mientras haya silencio, yo seguiré pintando para romperlo.

Acerca de Mariana Amaya 1 Artículo
ARTISTA URBANO DE LA CIUDAD DE BOGOTÁ ,MI TRABAJO CONECTA MEMORIA,MUJERES Y TERRITORIO

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