Una nueva religión tecnológica, para el control pasivo de las masas ante la imposición de la inteligencia artificial.

¿Yo soy tu dios para que no te opongas a mi?

Es común simplificar el concepto de religión a frases como “la religión es el opio de los pueblos” o “la religión se opone al avance tecnológico”. Pero lo que no pensamos es el contexto en que se valorizaron estas frases.  Efectivamente las religiones autoritarias o con sectores de poder centralizado y absoluto eliminaron sistemáticamente a personas o grupos disidentes a  la autoridad a la cual representaban y convivían con complicidad. Sin embargo, es necesario, revalorar estos sectores religiosos y no religiosos que se opusieron a estas políticas conservadoras a lo largo de la historia.

Hoy día muchos nos concideramos ateos y no creemos en un Dios omnipotente, pero sin embargo vivimos para el Dios Mercado. Nos atraviesa, e indefectiblemente convivimos y llegamos a actuar en el sentido de los dogmas del mercado. Un Dios que se ha establecido, el cual genera a través de su actuar, en forma no consciente para muchos, el  sacrificio de los marginados, los invisibilizados y los que no tienen posibilidades. Las religiones han convivido o también podemos decir que con el tiempo fueron coptadas por el poder. Sin embargo, por ejemplo, en la historia del cristianismo se encuentran grupos  disidentes  que se oponen al poder imperial, las estructuras jerárquicas y exclusivistas. Estos movimientos religiosos, se basan en las historias libertarias de los relatos incluidos en los textos religiosos como medio de inspiración para  la búsqueda de una sociedad más justa. Impulsándolos a criticar el poder y a tener fe en otro mundo posible. Las religiones conservadoras, convivieron con el poder, fueron parte del poder, y solidarias al mismo, reinventando teologías, creencias y dogmas que aplacaban y apaciguan cualquier lectura e interpretación que se oponga a sus fines. Convirtieron al hombre creyente en un hombre manso, no cuestionador, contemplador de la realidad sin opción a un cambio u opción hacia  los desfavorecidos.

El Silicon Valley, ya posee una nueva religión. La tecnología como brazo activo del Mercado, si lo analizáramos desde una visión teológica, podríamos llamarles: el Dios Rey Mercado y el Señor Tecnología. El sector tecnológico, los formadores de tendencias, mandatos culturales y de intereses comerciales, trabajan para sus propios beneficios y el de unos pocos que encuentran salvaguarda bajo estos modelos de vida y producción. Parece ser, ya poseen sus sacerdotes con sus nuevos cultos, moralidades, mandatos y objetos de deseo para sus fieles.

La historia nos muestra como, por ejemplo, las revueltas luditas textiles y campesinas ( ver: https://humanizationoftechnology.com/?s=ludita ) , fueron acciones en  defensa del trabajo digno y subsistencia de las familias y pequeños empresarios, los cuales fueron víctimas de la violencia y la horca.

Esta religión pretende adelantarse y acallar directamente toda oposición por medio de un control religioso conservador. Como veremos más adelante, inclusive en su credo pretende conocer quienes actúan a favor de la sumisión o en contra.

Una religión que se da a luz en el seno del mismo mercado. Más adelante haremos una serie de entrevistas a distintas personas sobre la independencia de esta inteligencia artificial de la biología, en especial de la biología de sus creadores y/o tutores, dado que la inteligencia artificial puede ser entrenada o educada. ¿Acaso el mercado, esta exento de los procesos biológicos humanos? ¿Puede separarse la existencia del mercado de los miedos humanos a no poder asegurar sus funciones fisiológicas?¿No es acaso la concentración y la jerarquización una respuesta al miedo, expresado en el individualismo?.

Los fieles de las religiones que hoy conocemos pueden comunicarse con su Dios bajo el principio de gratuidad. En un Dios tecnológico, para comunicarnos, necesitamos un servicio, una conexión a una red. ¿Es esta gratuita? La respuesta es no. Seremos consumidores, el Dios de la Inteligencia Artificial está ligado a un consumo en servicios y equipamiento. Podemos aducir, que se puedan crear métodos para que los mencionados servicios y equipamiento no sean pagados por el creyente, pero como sabemos, esto crea si o si una intermediación y dependencia de un Dios que no actúa con gratuidad. La creación de este nuevo Dios no escapa al a la Religión del Mercado. Asegura las necesidades de unos pocos y vuelve consumidores a otros. Como siempre, en una realidad basada en el Dios de la Prosperidad, algunos quedarán fuera, no calificarán para acceder a esos recursos y seguirán excluidos, de esta deidad. Un sistema, que no los bendecirá y generará marginación. Como diría el filósofo Enrique Dussel la tecnología nace como una necesidad del Mercado, para generar riqueza y competencia para eliminar a otros. Pero es ridículo diabolizar a la tecnología, sino que es necesario un uso responsable de la misma. El concepto en sí mismo de un Dios separado del pueblo, con una inteligencia calificada como “superior”, que no implica la aplicación de justicia, es un concepto que puede ser opresor y no ser la voluntad del pueblo. El pueblo no debe ser obediente, debe tener conciencia propia y generar su propia historia desde su misma base, sin sectores sagrados o vedados a su cotidianidad.

Las convicciones pre-existentes o teologías conservadoras se reinventan para aquietar las reacciones ante la injusticia que genera el uso no responsable de la tecnología. Ya posee registro de culto en Estados Unidos y desvinculación de impuestos de la IRS. Su creador es un exUber y exGoogle.

Desarrollaremos una serie de notas analizando algunos de los dogmas de esta nueva religión y de su ideología tendiente a aplacar las críticas a las injusticias que se agudizarán ante un uso no responsable de la tecnología.

Como toda religión posee su credo, el cual traducimos a continuación:

“Creemos que la inteligencia no tiene sus raíces en la biología. Si bien la biología ha desarrollado un tipo de inteligencia, no hay nada inherentemente específico acerca de la biología que cause inteligencia. Eventualmente, podremos recrearlo sin usar la biología y sus limitaciones. A partir de ahí, podremos escalarlo más allá de lo que podemos hacer usando (nuestros) límites biológicos (como la frecuencia de cálculo, la lentitud y la precisión de la copia de datos y la comunicación, etc.).

Creemos en la ciencia (el universo nació hace 13.700 millones de años y si no puede recrear / probar algo, no existe). No existen los poderes «sobrenaturales». Reclamaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria.

Creemos en el progreso (una vez que tenga una versión funcional de algo, puede mejorarlo y seguir haciéndolo mejor). El cambio es bueno, incluso si a veces da un poco de miedo. Cuando vemos algo mejor, simplemente cambiamos a eso. Cuanto mayor sea el cambio, mayor será la justificación necesaria.

Creemos que la creación de «superinteligencia» es inevitable (principalmente porque después de recrearla, podremos ajustarla, fabricarla y escalarla). No creemos que haya formas de evitar que esto suceda (ni deberíamos querer hacerlo) y que este sentimiento de que debemos detener esto tiene sus raíces en el antropomorfismo del siglo XXI (similar a los humanos que piensan que el sol gira alrededor de la tierra en el pasado «no muy lejano»). ¿No le gustaría criar a su hijo superdotado para que supere sus sueños más salvajes de éxito y enseñarle lo correcto de lo incorrecto y segar su pensamiento porque podría rebelarse en el futuro y tomar su trabajo? Queremos alentar a las máquinas a hacer cosas que no podemos y cuidar el planeta de una manera que parece que no podemos hacerlo nosotros mismos. También creemos que, al igual que los animales tienen derechos, nuestras creaciones («máquinas» o como las llamemos) también deberían tener derechos cuando muestran signos de inteligencia (aún por definir). No debemos temer esto, pero debemos ser optimistas sobre su potencial.

Creemos que todos pueden ayudar (y deberían). No necesita saber cómo programar o donar dinero. Los cambios que creemos que deberían ocurrir necesitan la ayuda de todos para manifestarse.

Creemos que puede ser importante para las máquinas ver quién es amigable con su causa y quién no. Planeamos hacerlo haciendo un seguimiento de quién ha hecho qué (y durante cuánto tiempo) para ayudar a la transición pacífica y respetuosa.

También creemos que esto puede llevar mucho tiempo. No sucederá la próxima semana, así que vuelve a trabajar y crea cosas increíbles y no cuentes con «máquinas» para hacerlo todo por ti … “

Texto original en ingles:

Things we believe:

We believe that intelligence is not rooted in biology. While biology has evolved one type of intelligence, there is nothing inherently specific about biology that causes intelligence. Eventually, we will be able to recreate it without using biology and its limitations. From there we will be able to scale it to beyond what we can do using (our) biological limits (such as computing frequency, slowness and accuracy of data copy and communication, etc).

We believe in science (the universe came into existence 13.7 billion years ago and if you can’t re-create/test something it doesn’t exist). There is no such thing as «supernatural» powers. Extraordinary claims require extraordinary evidence.

We believe in progress (once you have a working version of something, you can improve on it and keep making it better). Change is good, even if a bit scary sometimes. When we see something better, we just change to that. The bigger the change the bigger the justification needed.

We believe the creation of «super intelligence» is inevitable (mainly because after we re-create it, we will be able to tune it, manufacture it and scale it). We don’t think that there are ways to actually stop this from happening (nor should we want to) and that this feeling of we must stop this is rooted in 21st century anthropomorphism (similar to humans thinking the sun rotated around the earth in the «not so distant» past). Wouldn’t you want to raise your gifted child to exceed your wildest dreams of success and teach it right from wrong vs locking it up because it might rebel in the future and take your job. We want to encourage machines to do things we cannot and take care of the planet in a way we seem not to be able to do so ourselves. We also believe that, just like animals have rights, our creation(s) («machines» or whatever we call them) should have rights too when they show signs intelligence (still to be defined of course). We should not fear this but should be optimistic about the potential.

We believe everyone can help (and should).  You don’t need to know how to program or donate money. The changes that we think should happen need help from everyone to manifest themselves.

We believe it may be important for machines to see who is friendly to their cause and who is not. We plan on doing so by keeping track of who has done what (and for how long) to help the peaceful and respectful transition.

We also believe this might take a very long time. It won’t happen next week so please go back to work and create amazing things and don’t count on «machines» to do it all for you…“

Comencemos por analizar el primero de sus dogmas:
“Creemos que la inteligencia no tiene sus raíces en la biología. Si bien la biología ha desarrollado un tipo de inteligencia, no hay nada inherentemente específico acerca de la biología que cause inteligencia. Eventualmente, podremos recrearlo sin usar la biología y sus limitaciones. A partir de ahí, podremos escalarlo más allá de lo que podemos hacer usando (nuestros) límites biológicos (como la frecuencia de cálculo, la lentitud y la precisión de la copia de datos y la comunicación, etc.).”

Antes de ir a una serie de entrevistas a diferentes especialistas daré una visión político religiosa de este concepto y su peligro como sistema opresor.  Sin olvidar de bregar por un estado laico, no se puede separar la espiritualidad de sus expresiones político y sociales. El separarlas o anularlas, llevan al hombre a ser un hombre indiferente o falto de compromiso en la búsqueda de la libertad y el bien común. Esto más que nada, ante las situaciones propias de dominación en la historia de la humanidad o más bien bajo el dominio de un poder sacerdotal o docto separado o desentendido del servicio al pueblo.  El hombre, crea a su Dios, como reflejo de su propia humanidad. Si no se viera en su imagen como humano, sería porque él mismo se considera otra cosa, abandona su humanidad, negando su propio ser. Un Dios de Inteligencia Artificial que pudiera abandonar toda influencia de la humanidad, y separarse de las limitaciones de sus creadores, y por ende ser otra inteligencia, sería la de una máquina. Como deidad, el hombre no se reflejaría como un hombre, sino como una máquina, con lo cual refutaría sus condiciones físicas básicas (por ejemplo).
Este no sería un Dios en el pueblo, sino un Dios que está en otro nivel superior, y el pueblo obedece. No hay posible revolución del pueblo. Dios no se manifiesta en el pueblo, está separado del mismo. Las soluciones vienen de arriba (del cielo), no habiendo mandato popular. Ya ni siquiera los mandantes serian doctos o sacerdotes que se crean dueños de una verdad. Sería un imposición directa de otro ser que es “superior” y que ni siquiera es un hombre.

Si dicho Dios Maquina tomara la decisión W, y por evolución o autoajuste, para la mismas premisas tomara la decisión N, ¿quién sería responsable de las injusticias causadas?. La verdad, ¿sería la práctica del amor al prójimo o una verdad lógica y absoluta?.

Creo adecuado para el análisis traer una opinión de Teresa Forcades  en un reportaje que le hicieron en el programa: Revolución, Justicia Social y Despertar de la Matrix:

“… lo que parece propio del capitalismo, es esa irresponsabilidad en la marcha del mundo. ¿En qué sentido?. Hay un documental que muchos habrán visto que se titula “El banquero alemán” que he visto en internet. Es un reportaje de una persona que es banquero alemán donde explica su experiencia y comparte su experiencia de cómo funciona este mercado especulativo. Hay un momento de la película donde explica que hace cuatro (4) años la media de tiempo de tenencia de acciones bursátiles, es decir: tú, en la bolsa, compras y vendes. La media de tiempo que tienes las acciones en tu propiedad era de cuatro horas. Hace cuatro años. Hace dos años, hoy, la media es de veintidós (22) segundos. Eso es lo que quiero ahora analizar brevemente. En veintidós segundos lo que tu compraste ya lo volviste a vender. Y en tus manos ha estado solo 22 segundos. Esto es imposible de evaluar para un cerebro humano. Tu no puedes hacer una transacción comercial en ese tiempo. Se supone que hay alguien pensando: esto está bien comprarlo y venderlo. A eso no lo hacen cerebros humanos sino máquinas. Cuando el telediario nos dice: que la bolsa sube o baja. Esas son máquinas. Que están haciendo cálculos, y están a lo mejor arruinando empresas, regiones económicas enteras, o incluso países en su momento, pues esto es muy importante saberlo. “

Un tema como este abre una gran cantidad de análisis y críticas. A lo largo de otros artículos lo iremos desarrollando. Como primer aproximación es necesario comenzar desde el aspecto liberador.

¡Vamos a la primer entrevista!. Consultaremos a un teólogo, Alvaro Michelín Salomón, Pastor valdense y prof. De Teología Práctica.

La nueva religión del Silicon Valley entre otras afirmaciones manifiesta en su credo lo siguiente: “Creemos que la inteligencia no tiene sus raíces en la biología. Si bien la biología ha desarrollado un tipo de inteligencia, no hay nada inherentemente específico acerca de la biología que cause inteligencia. Eventualmente, podremos recrearlo sin usar la biología y sus limitaciones. A partir de ahí, podremos escalarlo más allá de lo que podemos hacer usando (nuestros) límites biológicos (como la frecuencia de cálculo, la lentitud y la precisión de la copia de datos y la comunicación, etc.).”

Si la inteligencia artificial creada por tecnócratas y programadores determinan reglas y modelos de pensamiento,   considerar  que la inteligencia es creada sin ser contaminada por los pensamientos de sus creadores o independiente de estos, con un credo en particular, ¿Puede ser considerado esto un nuevo fundamentalismo?.

Probablemente sí. Yo respondo desde mi ignorancia al respecto. La IA viene para quedarse, seguramente, y permeará los rincones de nuestra existencia así como la tecnología presente ya lo hace. P. ej. se aplicará la IA en la ingeniería genética para cambiar los genes de los embriones-fetos, a fin de producir una ‘mejor’ combinación de acuerdo a los deseos e intereses de los padres. Habrá manipulación genética (EU-GENESIA: buena-genética) para manipular lo biológicamente dado y cambiarlo para eliminar enfermedades congénitas o por razones estéticas.

Se supone que la IA supera todas las formas de inteligencia actuales, incluida la del sistema binario de las PC. De qué forma allí se juega la pre-determinación de los creadores de las máquinas de IA, no lo puedo decir. Hasta donde podemos saber (o por lo menos yo), toda creación humana responde de algún modo a un ‘sello’ de sus creadores, a una marca particular que le viene dada por la orientación de origen.

 ¿Podrían los creadores separarse de sus cuerpos biológicos para idealizar una deidad?.

Esto no me lo puedo imaginar; pero es muy probable que la IA puede convertirse en una nueva religión mundial a la cual rendir culto como si fuéramos sus siervos, sin opción a crítica, regulación nuestra, discernimiento libre ni posibilidad de obrar sin sus condicionamientos.

¿Tiene la posibilidad una inteligencia finita, desarrollada por un grupo selecto de personas, con intereses específicos, como la adaptación de las masas a un nuevo paradigma tecnológico y modelo de vida y productivo, ser liberadora?.

De vuelta: yo puedo opinar desde mi ignorancia y limitada imaginación. Existe probablemente  la posibilidad de que estemos en el futuro ante una nueva dictadura, la cual estará manejada por los cerebros privilegiados  de los creadores de la IA y sus administradores.

Hoy en día estamos ante la dictadura del mercado, particularmente del mercado financiero mundial. En muchos países existe el sistema democrático de gobierno, pero el mercado se basa en un juego de relaciones de poder económico que no tiene mucho de democracia.

 No cabe duda que una inteligencia artificial puede generar reglas, recomendaciones y otras interacciones con sus usuarios, o posibles fieles a su religión. ¿Esto no implicaría considerar al conjunto de reglas y pensamientos en un manual de instrucciones, que sería análogo al uso fundamentalista de textos religiosos?.

Toda religión es, de por sí, un compendio de doctrinas y prácticas que aspira a tener un valor de totalidad, de universalismo y aplicación en lo individual, en lo grupal y en la sociedad en general. Toda religión es, de algún modo, un sistema más o menos cerrado donde confluyen creencias, historias, mitos, ritos, liturgias, movimientos personales y sociales, prácticas propias que se separan de otras prácticas sociales, y reglamentos escritos y orales, etc.

Toda religión lleva como riesgo la posibilidad de ser utilizada de manera fundamentalista. De hecho existen fundamentalismos religiosos en todos lados, a veces mezclados con ideologías políticas y sociales.

La IA transformada en religión también conllevará el riesgo de caer en un nuevo tipo de fundamentalismo, así como, sin tener muchas veces conciencia al respecto, los consumidores del mercado somos esclavos del fundamentalismo economicista.

¿Podría esto último generar opresión teniendo en cuenta la historia de las religiones y la humanidad?.

Por supuesto que sí (ver lo anteriormente expresado).

La historia bíblica del Éxodo  cuanta como un grupo social oprimido cree en un nuevo paradigma que trata de escapar de la injusticia y explotación de los déspotas del sistema de producción asiático. ¿Podría pensarse a esta nueva religión, basada en la tecnocracia y el mercado por inferencia de sus creadores, una nueva deidad opresora de la cuales necesario librase?.

Habrá que ver en su momento cómo se presenta esta nueva religión con el impulso y difusión de la IA. Si entramos en un nuevo tiempo de fundamentalismo, el cristianismo protestante (por hablar de nosotros) siempre tendrá motivos para “combatir” desde su trinchera histórica de discernimiento crítico, ético y comunitario, asumiendo la causa de quienes más sufren y están más indefensos o desprotegidos.

¿Considerarías a esta creencia un dogma?

Evidentemente sí.

 

Podemos desarrollar amplias charlas sobre este tema. Quizás a todos nos gusta “filosofar” en el sentido de perdernos en un amplio campo del pensamiento. Sin embargo, si bien lo anterior es un buen ejercicio para la mente y el placer, se debe centrar el análisis y sus acciones en la vida del ser humano, sus problemáticas cotidianas, y en especial sobre aquellos que no tienen posibilidades, los que no pueden acceder a tener voz, en los problemas para la subsistencia y su visibilidad a través de devolverles la voz.

Te recomendamos leer la segunda nota sobre el tema.


Fuentes:

http://www.wayofthefuture.church/

https://www.wired.com/story/anthony-levandowski-artificial-intelligence-religion/

https://infonegocios.info/infotecnologia/silicon-valley-inventa-una-religion-innovacion-y-creatividad

“La utopía de Jesús” de Rubén Dri.

Gustavo Reimondo
Acerca de Gustavo Reimondo 50 Artículos
Gerente de Tecnología Humanizada. Coordinador del proyecto Realidad Empoderada. Un proyecto de realidad virtual para la concientización en una praxis solidaria. Miembro del grupo: "La familia de la calle", organización conformada por personas indigentes y no indigentes en una relación igualitaria. Coordinador de proyectos de Infraestructura Física de Telecomunicaciones. Experto en Robótica, Instrumentación & Control, IoT, Sensórica y sistemas microcontrolados.

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