¿Sabías que: la primera república en América fue creada por personas en situación de calle?

República pirata - situacion de calle colonial

Nota introductoria del autor: Esta nota la escribí para mis amigos de La Familia de la Calle, y la publicamos en nuestro boletín número 4.

Todo comenzó en la época colonial, cuando los países de Europa buscaron beneficio por medio de la dominación de otras culturas. Se puede decir que la colonización era una manera de actuar desde el poder. Como sabemos, todos los viajes se hacían en barco. Había marinas dedicadas al comercio (empresas privadas) y militares. La vida en los barcos era totalmente injusta y dura. Los castigos permanentes a las personas que trabajaban en los barcos eran totalmente inhumanos, con torturas y castigos que, al relatarlos, se me retuercen las tripas. Los viajes eran muy largos y por mar, con lo cual el agua para beber debía llevarse en recipientes donde el agua se podría. Dadas las condiciones de vida en el barco, las enfermedades eran muy frecuentes. Era común que en un largo viaje más del 40% de la tripulación muriera.

Las potencias navales mundiales se dedicaban a atacar y robar cargamentos de buques de otra bandera. Tal era así que inclusive los reyes nombraban corsarios privados para que se unieran a esta manera de robo y saqueo.

¿Cómo hacían para tener marineros que trabajaran en esas condiciones? En muchos casos, la Marina Inglesa capturaba a personas que vivían en la calle en las ciudades; en otros casos, prometían buenas pagas a padres o hermanos de familias marginadas (muy pobres). Prometían pagarles a sus familias, pero dicho pago nunca era dado.

En esta situación es que comenzaron los motines y revueltas de los marineros, inclusive en grupos de barcos. Sacando a los capitanes y a aquellos que no se quisieran unir a terminar con la situación de casi esclavitud. ¿Los marineros se amotinarían para vivir y oprimirse unos a otros? No, obviamente que no. En los barcos liberados se ejercía una democracia asamblearia. Todos los marineros tenían voz y voto en sus asambleas, las cuales podían convocarse en cualquier momento menos en situaciones de combate.

El capitán tenía voto como cualquier otro y las asambleas podían convocarse en cualquier momento. Inclusive, por asamblea, el capitán podía ser sustituido en cualquier momento, lo cual daba un gran poder a los marineros y el capitán debía gobernar, digamos, como un servidor. Los valores recaudados eran repartidos entre toda la tripulación, excepto el capitán, que recibía una porción y media. Aquellos marineros que perdieran una extremidad en batalla recibían una pensión adicional de por vida. ¡Quién lo dijera!

La idea de los capitanes piratas era infundir el temor en las embarcaciones enemigas, como así también hacer crecer los relatos terroríficos sobre ellos, para que, cuando se acercaban a una embarcación para ser tomada, la tripulación se rindiera sin tener que pelear y ocasionar posibles muertes. Lo más interesante es que, al apoderarse de la embarcación enemiga, muchos de los marineros se pasaban al bando liberador de los piratas. Inclusive, muchos esclavos eran liberados y, de desearlo, pasaban a ser parte de la tripulación. En Centroamérica y el Caribe, los capitanes piratas fueron africanos, aborígenes americanos y europeos: hombres y mujeres.

Es sabido que el famoso Barbanegra, al tomar posesión de las naves enemigas, lo primero que hacía era invitar a ambas tripulaciones a comer juntas, un banquete. Allí, aparte de fraternizar y conseguir adeptos para la causa liberadora, también en la charla con los más duros se conseguía información. Era tal la fama que había hecho correr Barbanegra sobre su supuesta crueldad, que la alimentaba en batalla, prendiendo su barba con pólvora para intimidar. Barbanegra era una persona que conocía idiomas, entre ellos el latín; su capacidad intelectual era notable. Hubo muchos capitanes piratas y de muchos tipos.

Estas comunidades de marineros comenzaron a organizarse en bases, más bien republiquitas, en diferentes partes del mundo. En el Caribe, y en América Central, se establecieron en Nasáu, la que fue la primera República Democrática y Laica en América. Su gobierno estaba formado por un consejo y una persona que lo representaba. Se habla siempre de la utopía pirata, una idealización de una vida justa y comunitaria, en libertad y sin explotadores.

En determinado momento, la marina pirata tuvo el control de todas las vías marítimas del Atlántico. Estaba surgiendo una nueva potencia democrática con una marina propia, no de un Rey. Sucesivamente, las diferentes potencias bombardeaban Nasáu en represalia, que tenía una población de 1000 a 2000 personas. Era necesario para los poderosos terminar con ellos.

Por otro lado, en Europa, la población pobre, humilde y otros, veían a los piratas como héroes populares, ejemplo de lucha y libertad. Pero vieron cómo es: en los barrios hay personas que se ocupan de hablar mal de los otros, haciéndole el juego a favor de los más acomodados o del poder. De la misma manera hacía la prensa internacional, tanto en América como en Europa.

Las cosas se pusieron muy duras, y la República Pirata temblequeó, y dejó su democracia para convertirse prácticamente en una monarquía, al mando de uno de los más inhumanos de los piratas, llamado Charles Vane. Muchos piratas, ante el perdón de los reyes, se pasaron del otro bando y también perdieron sus valores de igualdad y libertad.

La república se mantuvo durante once años, de 1706 a 1718. Muchos dicen que los principios y utopías piratas crearon cierto antecedente para la Revolución Francesa (1789). Tengamos en cuenta que la independencia de los Estados Unidos de América fue en 1776.

Qué buena historia, ¿no? ¿Te la habían contado diferente? Por eso es bueno educarse desde una manera crítica de ver la historia, la realidad espiritual, social y política. La fe de los pobres que buscan vivir sin opresión.


Fuentes:

Colin Woodard, «La república de los piratas», Crítica, Barcelona.

“La República de los oprimidos de los océanos. Tecnología y Utopía”, TECNOLOGIA HUMANIZADA núm. 3 2022

Acerca de Gustavo Reimondo 156 Artículos
Coordinador de Tecnología Humanizada. Coordinador del proyecto Realidad Empoderada. Un proyecto de realidad virtual para la concientización en una praxis solidaria. Miembro del grupo: "La familia de la calle", organización conformada por personas indigentes y no indigentes en una relación igualitaria. Experto en Robótica, Instrumentación & Control, IoT, Sensórica y sistemas microcontrolados. Experto en el proyecto, especificaciones técnicas y acompañamiento en obras de Infraestructura física de telecomunicaciones para varios continentes. Expresidente de la primera compañía SCM International, Inc. de productos por catálogo de habla hispana de robótica educativa, diseño electrónico, adquisición de datos, sensórica, internet de las cosas etc… Diseñador y programador de herramientas de simulación y adquisición de datos con PC. Desarrollo de múltiples productos electrónicos de baja escala dedicados a la medición, electricidad y sistemas de control de efectos.

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