¡Más pizzas y más rápido!, ese es el lema del Dios Mercado.

¡Marcha una piza deshumanizada y excluyente!

¡Un pizzero que no transpira y no se agota o no goza de días de feriado o descanso!, el trabajador perfecto que no puede tomar las ganancias extras para él, porque es una máquina y estas son cedidas directamente al patrón. Patrón contento porque ya no requiere explotar a un ser humano pero lo excluye de la posibilidad de trabajo o competencia.

En mi familia de calle, familia que amo, escucho y acompaño, compuesta por excluidos de la ciudad donde vivo, muchos muchachos tienen experiencia o profesión de panaderos o pizzeros. ¿Qué alternativas tendrán de arribar estas tecnologías a nuestras tierras?. La marginación se agudizará. Uno no está en contra del progreso o la tecnología, sino de su uso no responsable. De un usufructo de los derechos al trabajo de otro, de una ambición por la competencia o la ganancia como medio de vida en la contemplación y contención del Dios Mercado.

Si bien el concepto que voy a compartir es próximo, pero no análogo, creo que puede servir para hacernos pensar… Voy a compartir un relato de Jose Saramago:

“-Hace tres años o algo así, Estados Unidos, envió a Marte por medio de un cohete un aparato para saber cómo son las rocas de Marte. Y todos nosotros quedamos asombrados, ¡que maravilla la tecnología!. El desarrollo científico y tecnológico ha llegado a Marte y todo eso… se ha transmitido a la tierra. Pero a mí me parece profundamente inmoral, que yo me divierta junto con las mejores intenciones del mundo para saber cómo son las rocas de Marte, si yo permito al mismo tiempo que en la tierra se mueran de hambre. Esto no tiene sentido. Nada de esto tiene sentido.-”

Cuando hablamos de:  “hambre” hablamos de : “muerte, dolor, desesperación, desamor, indignidad”.

Este comentario de Saramago pone en un lado de la balanza el avance desmedido de la tecnología, la inversión de recursos, la importancia y dedicación del  trabajo e intelecto humano destinados a un fin. Y en el otro lado las necesidades de los marginados del mundo.  Me permito compartir la apreciación que mi amigo Adrián hizo al leer este comentario de Jose Saramago.  Él hizo la siguiente reflexión: “Es como deber tres meses de luz e irse a comer a puerto madero”. Puerto madero es una zona bastante selecta y costosa donde almorzar o cenar en Buenos aires, Argentina.

Imagen fuente de:  Universal Robots.

Uno de los sistemas robotizados tiene la capacidad de hacer hasta 10 pizzas simultáneamente. Fue desarrollado por un chef de pizza que es campeón del mundo.  ¿Abría que pensar que es lo que siente este gran pizzero, o si inhibe su conciencia para no comprender que esta forma de producción dejará sin trabajo a sus pares.  Quizás puede pensarse que sus ansias de pertenecer a una supuesta elite tecnológica son saciadas. Mientras, habrá otros, que no podrán saciar sus necesidades básicas, o desarrollarse en su amada profesión.

El robot es totalmente autónomo. Puede trabajar todos los días del año las 24 horas. ¿Quizás podemos pensar que los dueños de la compañía encontraron al esclavo ideal, para suplantar a un humano?.

Los sistemas incluyen más de un brazo robótico, donde uno de ellos puede cortar y aplastar la masa. Otro elegir y poner ingredientes, y un tercero que hornea, corta y embaza la pizza para su entrega directa al cliente.

El robot puede fabricar millones de combinaciones de pizzas. Algunos piensan que esta gran variedad de gustos seleccionable por el cliente, donde hay un maestro pizzero o una persona de atención al público que cuestione una combinación considerable como incorrecta, lo hace una opción más libre y tentadora. Sin embargo, no es un argumento válido, más que escapar de un problema social a solucionar y enfrentar donde no se juzgue los deseos de los terceros cuando estos no generan injusticias a otros. Lo que hay que juzgar, por ejemplo, es el uso no responsable de la tecnología cuando su aplicación sirve para oprimir o marginar al ser humano.

Fuente de la imagen: vertic con crédito a Universal Robots.

En total, se necesitaron más de 5.000 horas y 6.000 piezas para diseñar los sistemas que conforman esta pizzería autónoma y automática. Una inversión como tal genera trabajo. ¡Así es!, pero que tiende a eliminar el trabajo y subsistencia de los sectores en necesidad. Donde la reconversión del trabajo o la inclusión no siguen el mismo ritmo, o más bien es ilusorio en el contexto global.

Se están implementando estos sistemas en Francia, China, Singapur y estados Unidos. En este último país la preparación es robotizada pero la entrega es personalizada.

Si querés mirá el siguiente video:

Sepamos decir: ¡NO!.

Solo hay que decir: – ¡Yo soporto el trabajo del necesitado y del pizzero!, yo no consumo estos productos, aunque pudieran llegar a ser más económicos en un futuro –.

Un abrazo fraterno a todos los pizzeros y quienes añoran trabajar en dicha profesión.

 

 

 


Fuentes:

https://www.verdict.co.uk/autonomous-pizza-robot-makes-10-pizzas-at-once/
https://www.foodanddrinktechnology.com/21412/news/ekim-introduces-pazzi-the-pizza-making-robot/
https://directivosygerentes.es/innovacion/noticias-innovacion/pizzeria-robot

 

Gustavo Reimondo
Acerca de Gustavo Reimondo 35 Artículos
Gerente de Tecnología Humanizada. Coordinador del proyecto Realidad Empoderada. Un proyecto de realidad virtual para la concientización en una praxis solidaria. Miembro del grupo: "La familia de la calle", organización conformada por personas indigentes y no indigentes en una relación igualitaria. Coordinador de proyectos de Infraestructura Física de Telecomunicaciones. Experto en Robótica, Instrumentación & Control, IoT, Sensórica y sistemas microcontrolados.

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