La música y la motivación personal

Enseñanza Música

¿Qué sabemos del aprendizaje musical?

La sociedad en general cree que la música es sólo un pasatiempo, un divertimento. ¡Sí que lo es!, claro, pero además ha generado numerosos aportes, veamos algunos:

Los bebés desarrollan en el vientre de la madre la capacidad de escuchar a partir de las 18 semanas y esto hace que los sonidos y las canciones que su madre produzca las reconozca y le cause placer escucharlas después de su nacimiento.

Un niño/a que aprende a tocar un instrumento logra un coeficiente intelectual 7 veces mayor y eso le permite aumentar su inteligencia general con mejores resultados en otras asignaturas. La música y la interpretación musical, también les genera cierta tranquilidad en su temperamento.

Los adolescentes toman a la música como elemento de reunión, nunca faltan canciones para cantar y hasta para bailar un elemento primitivo que la humanidad a considerado fundamental para juntarse en comunidad y compartir a través del movimiento. Una particularidad que los convoca son los tambores y los ritmos, así vemos y oímos en las canchas de fútbol interpretaciones muy elevadas que refuerzan lo dicho. También ocurren los recuerdos de fiestas, juntadas en la plaza, paseos, cumpleaños, que muchas veces se producen sólo por escuchar una canción que cantaron, tocaron o simplemente “sonó” en esa situación.

Los ancianos con Alzheimer pueden recordar melodías y piezas musicales que escucharon de jóvenes, y con ello se los puede ubicar en tiempo y espacio, ya que esa enfermedad los aísla. También es útil para el resto de las personas de tercera edad, producto de pasatiempo en el que a medida que los años transcurren, se agotan las voluntades y los intereses. Juntarse a escuchar música que les permita revivir tiempos pasados no tiene precio, y mucho más si aprendieron a ejecutarla con algún instrumento o simplemente a cantar.

En conclusión, aprender música y a ejecutar un instrumento trae numerosos beneficios además del placer, permite un nivel de concentración mayor constante, perdurable en el tiempo, aumenta la capacidad intelectual (la inteligencia), ayuda al control de los movimientos (tanto en personas con enfermedades como sanas), estimula la reunión social, (recomendado actualmente debido a las secuelas que nos ha dejado la pandemia), ayuda a la cuantificación (números), y con ello estimula en materias como matemática, genera prácticas grupales ya que el desarrollo musical puede colaborar en las ganas y necesidad de la interpretación de conjunto, si se la disfruta también distrae. Todo esto debería fomentar la inclusión de la enseñanza musical en todos los niveles educativos, con materiales y herramientas que permitan integrar a todos y a todas, volcar distintas estrategias de acuerdo con las necesidades individuales y colectivas para que podamos en este aspecto tomar una identidad homogénea como sociedad.

Espero que al leer esta nota se tome conciencia de la necesidad y conveniencia del aprendizaje musical, si como sociedad nos ponemos de acuerdo en las cosas que son importantes, tendremos la capacidad de exigir a las autoridades para que se implementen medidas que favorezcan las necesidades comunes.

Acerca de Enrique Gustavo Muñiz 1 Articles
Profesor en Educación Musical e Intérprete con especialidad guitarra (ambos obtenidos en ESEAM Esnaola)

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