En nuestra época digital, donde la inteligencia artificial parece capaz de replicar cualquier imagen, canción o tradición en cuestión de segundos, surge una pregunta urgente: ¿a quién pertenece la creatividad cuando las máquinas aprenden de las comunidades humanas? Este cuestionamiento no es técnico ni futurista; es profundamente humano, especialmente cuando nos referimos a culturas originarias que, durante siglos, han sido ignoradas por los grandes centros de poder y ahora enfrentan un nuevo desafío: el llamado extractivismo cultural digital. (Bonfil Batalla, 2019; De Sousa Santos, 2020).
La cultura como memoria viva en riesgo
La cultura no es un objeto para consumir, reitero de ninguna manera ni forma; ésta es una memoria viva que sostiene la identidad de los pueblos. Cada tejido, canto o figura artesanal lleva siglos de historia, espiritualidad y visión del mundo en la forma en que fue percibido y recibido sin condicionamiento alguno o condición. Sin embargo, la inteligencia artificial, al alimentarse de bases de datos globales, puede replicar patrones artesanales sin reconocer su origen ni otorgar beneficios a las comunidades que los crearon. Esto no solo es una irresponsable copia, es una forma de extracción invisible donde la cultura se terquiversa y se convierte en recurso, sin reconocer que pertenece a personas de carne y hueso creadores de ideas propias, sensibles y con regularmente en condiciones pauperrimas con con los recurso mínimos o básicos. (Ramírez, 2021).
Cuando las grandes plataformas digitales permiten que una imagen de una artesanía tradicional se transforme en mercancía global sin autorización, estamos ante un nuevo tipo de colonización de tipo silenciosa, presuntamente elegante, tecnológicamente avanzada, pero igualmente injusta. No se trata de rechazar la tecnología, por el contrario se trata de exigir que la inteligencia artificial aprenda a respetar la diversidad cultural como un derecho, no como un banco de datos disponible para comercializarse al mejor postor. (UNESCO, 2021).
El caso emblemático de la muñeca Lele y el extractivismo cultural digital
Curiosamente este artículista en funciones conoce bien el caso de la muñeca Lele, originaria de Amealco, Querétaro, donde resido a la fecha y para o cuál aclaro y me consta en carne propia que Lele no es un souvenir ni una moda pasajera. Es una representación ancestral del pueblo otomí, símbolo de protección espiritual y vínculo comunitario entre generaciones que durante siglos fue elaborada como parte de rituales que celebran la vida y honran a los antepasados. Pero en la última década, esta figura fue apropiada comercialmente por grandes marcas nacionales e internacionales que comenzaron a reproducirla en masa, incluso en fábricas chinas fuera del país, y cínicamnete comercializándola en tiendas departamentales de lujo, eliminando el vínculo con su origen cultural y desplazando a las artesanas que la crearon.
Este fenómeno se amplifica y maximiza con la inteligencia artificial, capaz de generar versiones digitales de Lele con un solo clic. Se producen imágenes, animaciones o variantes “estilizadas” bajo la frase de moda: reinterpretación creativa. Pero ¿reinterpretar para quién y con qué propósito? Cuando la IA utiliza datos culturales sin permiso, sin devolver beneficios a las comunidades y sin reconocer su autoría colectiva, estamos ante un extractivismo cultural digital que convierte la identidad viva en un recurso de consumo global. (García Canclini, 2019).
Es así que la comunidad originaria pierde control, sentido y sustento, mientras otros lucran incesantemente con su herencia hasta que se les imponga normas sobre el comercio y producción de obras digitales que hasta ahorita son inexistentes.
El derecho intelectual y la cultura como bien colectivo
El derecho de autor tradicional protege obras individuales, pero muchas culturas indígenas operan bajo un modelo comunitario donde la creación es compartida y transmitida oralmente por generaciones sin procedimientos o requisitos especiales donde claro esta que la IA no entiende no percibe estas dimensiones ya que para sus algoritmos, todo es dato… dato… y más dato; para los pueblos, cada símbolo es parte de su alma colectiva, una identidad humana. (Villoro, 2018; Herrera, 2022).
Por ello, me queda claro y esta parte del artículo representa justamente el objeto de la misma, donde considero urgente construir un marco legal que reconozca la propiedad intelectual comunitaria y establezca que ningún modelo de IA pueda usar expresiones culturales tradicionales sin consentimiento libre, informado y con beneficios compartidos.
Proteger la cultura no significa ponerla en una vitrina; significa garantizar que quienes la han sostenido por generaciones puedan decidir cómo participar en el mundo digital, desde el respeto y la colaboración justa. (Comisión Nacional de Derechos Humanos, 2025).
Crear sin borrar es una propuesta para la era digital
Proponer una ética de “crear sin borrar” implica recuperar el principio de reciprocidad donde la inteligencia artificial debe operar desde una lógica de devolución, autenticidad y respeto máximo a las culturas: en el entendido claro de que si la IA aprende de las culturas originarias, indudablemente debe contribuir a su preservación y bienestar.
Esto puede lograrse mediante licencias culturales comunitarias, plataformas digitales que certifiquen el origen de los contenidos y modelos de IA entrenados con principios de protección cultural, no solo de eficiencia económica y mercantil (Pérez, 2023). Considero aquí y ahora que América Latina tiene la oportunidad histórica de liderar este nuevo enfoque, colocando a la humanidad por encima del algoritmo.
Conclusión
La tecnología al servicio de la dignidad cultural
La cultura no puede seguir siendo vista como un recurso a explotar. La IA debe evolucionar hacia una tecnología consciente de su impacto en la diversidad humana, por que proteger a las minorías culturales no es un acto de caridad, es un acto de justicia histórica. La muñeca Lele nos recuerda un ejemplo de que cada creación tiene un origen, un rostro y una historia. Crear sin borrar es el camino para construir un futuro digital que no repita las sombras del pasado, sino que ilumine la dignidad de todos los pueblos.
Propuestas legales para proteger
La cultura en la era digital
La regulación actual no basta para detener el robo digital de nuestras culturas. Necesitamos un marco de justicia que ponga a las comunidades en el centro, dándoles el control de lo que es suyo. Aquí van con toda humildad y a mi leal saber y enterder como experto en el tema de IA, las propuestas clave para frenar el extractivismo cultural digital:
Titularidad colectiva y autónoma
El problema principal es que la ley solo reconoce a un autor individual. Debemos cambiar eso con dos medidas concretas:
Reconocimiento Legal del Propietario Colectivo ya que es urgente que la ley reconozca a los pueblos originarios como los dueños legítimos e indivisibles de sus expresiones culturales tradicionales, diseños, música, conocimientos. La autoría no es de una persona, sino de la comunidad que ha mantenido esa tradición por siglos.
Registro Sui Generis y Comunitario ya que necesitamos un sistema de registro sencillo y accesible que permita a las comunidades documentar y certificar que una artesanía, un patrón o un relato les pertenece. Este registro debe ser especial (sui generis), diseñado para ellos, no para una empresa o un autor individual.
Crear el principio del «permiso justo»
Ninguna IA o empresa puede seguir usando el patrimonio cultural como si fuera un banco de datos público, lo justo es imponer el requisito de la autorización comunitaria obligatoria antes de cualquier uso digital.
Obtener un consentimiento obligatorio y previo para que cualquier desarrollador o macro comerciante que quiera usar patrones culturales para entrenar una IA o crear un producto obtenga el «Permiso Justo» (Consentimiento Libre, Previo e Informado) de la comunidad. No basta con informarles; deben aceptar libremente las condiciones y si no se aceptan detener cualquier proyecto adoc.
Beneficios Compartidos por Ley donde se disponga que la IA o el producto digital genera ganancias usando la cultura de un pueblo, donde una parte de esas ganancias debe regresar obligatoriamente a la comunidad. Esto no es caridad; es una regla legal de reciprocidad por el uso de su propiedad intelectual.
Responsabilidad y transparencia digital
Hay que obligar a las grandes plataformas y desarrolladores de IA a ser transparentes sobre cómo usan nuestros datos culturales creando una “Auditoría de Bases de Datos” donde Las empresas deben estar obligadas a demostrar qué material cultural están usando para alimentar sus algoritmos. No más «cajas negras» de datos en perjuicio de los más vulnerables y expuestos. Si están usando un diseño otomí, deben declararlo y probar que tienen el permiso.
El uso de una “Etiqueta de Origen Cultural” donde todo producto digital (una imagen generada por IA, un NFT, etc.) que se derive de una ECT debe llevar una etiqueta o certificación visible que indique su origen cultural y que cumple con el Permiso Justo y aprobado.
Imponer Sanciones Prohibitivas y Daño Moral Colectivo, ya que el lucro por el extractivismo debe ser castigado con fuerza para que no sea rentable, luego entonces:
Tipificación del Extractivismo Digital donde debemos establecer legalmente el extractivismo cultural digital como un acto ilegal que acarrea consecuencias graves, no solo como una disputa civil de derechos de autor sino como figura típica penal en las legislaciones correspondientes.
Sanciones Ejemplares donde las multas por apropiación ilegal deben ser altas y proporcionales a las ganancias obtenidas. Además, la ley debe permitir que la comunidad solicite una reparación por el Daño Moral Colectivo, es decir, por el daño a su identidad y dignidad, y no solo por la pérdida económica. Esto incluye la exigencia legal de que el producto digital sea retirado de circulación de inmediato.
Bibliografía de apoyo.
- Bonfil Batalla, G. (2019). México profundo: Reivindicación de una civilización negada. Siglo XXI.
- De Sousa Santos, B. (2020). Epistemologías del Sur. Akal.
- (2021). Informe sobre diversidad cultural y desarrollo sostenible. UNESCO.
- Herrera, M. (2022). Propiedad intelectual colectiva y pueblos originarios. Editorial Jurídica Nacional.
- Villoro, L. (2018). Los retos de las identidades latinoamericanas. Fondo de Cultura Económica.
- López Austin, A. (2020). Cosmovisiones indígenas y derechos culturales. UNAM.
- Pérez, J. (2023). Inteligencia artificial y ética social. Editorial Tecnohumana.
- Comisión Nacional de Derechos Humanos. (2025). Derechos culturales y minorías en México. CNDH.
- Ramírez, E. (2021). Creatividad ancestral y extractivismo contemporáneo. CLACSO.
- García Canclini, N. (2019). Culturas híbridas en la era digital. Paidós.



Me parece impresionante como es que con el paso del tiempo, los pueblos con sus culturas se llegan a ver más atacados que protegidos.
la idea de una protección colectiva para defender a los pueblos me parece muy atinada, por que al igual que la protección podría ser colectiva, estos pueblos y su cultura siempre han sido afectados de la misma manera (en forma colectiva).
Es un artículo muy interesante, nos invita a reflexionar el cómo es que la tecnología y empresas grandes pueden llegar a robar el patrimonio más grande que tenemos, que son nuestra cultura y tradiciones.
Hola Diego!
Gracias por leernos. Recomendamos complementar la lectura con el artículo: “Apoderamiento cultural y trabajo social comunitario”, TECNOLOGIA HUMANIZADA núm 1 2022.
¡Que tengas una buena lectura!
Esta lectura es increíble porque explica de una manera muy interesante cómo la muñeca Lele ha sido apropiada sin respecto por grandes marcas y ahora también por la inteligencia artificial; Me hizo reflexionar sobre como algo tan representativo de nuestro pasión ( México) pierde su sentido original cuando otros solo lo usan para sacar dinero , el articulo es buenisimo porque defiende muy bien la importancia de ello y proteger nuestra cultura 🫶🏻
Hola Vanessa!
Gracias por leernos. Recomendamos complementar la lectura con el artículo: “Apoderamiento cultural y trabajo social comunitario”, TECNOLOGIA HUMANIZADA núm 1 2022.
¡Que tengas una buena lectura!
Es muy interesante el artículo, no basta con dar una crítica sino más bien propone como evitar este tipo de problemas y que se reconozca que la cultura de verdad pertenece a las comunidades, que al usar estos diseños se pida permiso ya que la tecnología se beneficia de ello. Considero que la tecnología puede involucrarse en esto pero con respeto y responsabilidad, debemos ser conscientes de lo que realmente representa nuestro país
Este artículo me pareció muy enriquecedor, explica cómo las leyes/normas que tenemos hoy en día no alcanzan para evitar la apropiación cultural.
Es muy importante que en vez de usar la tecnología para este tipo de prácticas, la usemos para darles voz a las comunidades.
Te hace reflexionar de lo mucho que tenemos que aprender a valorar, respetar y defender nuestra cultura.
Hola julia!
Gracias por leernos. Recomendamos complementar la lectura con el artículo: “Apoderamiento cultural y trabajo social comunitario”, TECNOLOGIA HUMANIZADA núm 1 2022.
¡Que tengas una buena lectura!
Dos ejemplos donde las empresas se quieren apropiar de estas festividades son cuando disney quería registrar el nombre de día de muertos para su pelicula de Coco O con la empresa coca Colá con santa claus. pienso que con la inteligencia artificial esto empeorará debido a que las empresas pueden sacar su versión de alguna canción,leyenda o tradición.
Hola!
Gracias por leernos. No sucede solo con las empresas, recomendamos complementar la lectura con el artículo: “Apoderamiento cultural y trabajo social comunitario”, TECNOLOGIA HUMANIZADA núm 1 2022.
¡Que tengas una buena lectura!
considero que esta nota es muy importante, dado que nos hace dar cuenta de la importancia que tiene la cultura que representa a nuestro país, pero de cierta forma gracias a la inteligencia artificial muchas veces para algunas personas es muy fácil copiarla y de cierto modo pierde su esencia,pero realmente la esencia de una cultura está en su pueblo y en sus tradiciones por que justamente eso es lo que hace a un pueblo